El mar y la orilla

Mujer, tú la playa, la orilla,

Pasiva, expectante, suave,

Firme, transformada, acariciante,

Penitente, abrazadora, abierta,

Penetrante me invitas a acercarme...

...y yo, el mar, petulante, bravío, agresivo,

Te invado, y de repente húmeda,

Te inflamas, tomas vida, y desprendes...

El aroma, bañando de bruma las estrellas.

El sol (pleamar) me despierta y me elevo, me enardezco, creo espuma,

Ondulado me atrevo a recorrerte,

Me alejo, y te escurres, te impacientas...

Vuelvo con ímpetu y coraje,

Decidido a penetrarte, a poseerte...

Y me retiro sin soltarte.

Otra vez la luna, (bajamar)

Me aplaca, me plancha, me suaviza,

Me lleva lejos de ti, aunque te roce,

Aunque te seques, mi impronta te adivina,

Estás siempre sosteniendo, abarcante,

Esperando porque sabes que regreso...

El astro rey es testigo del encuentro,

Tú y yo, la orilla y el mar,

El agua y la tierra, aunque tú cambias,

En arena, piedra, arcilla,

Te reconozco al posarme, advierto tu textura,

Cuando siento que me apoyo y me contienes,

Cuando siento tu pecho maternal,

Me impregno de embeleso.



Relato de Horacio Felipe Rodríguez Porto.

Tlfs.: 976 48 73 89 / 606 58 72 33 | email: info@vivireltantra.es

Copyright © 2019 - Vivir el Tantra - Todos los derechos reservados.

Desarrollado por Innova Networks