Momentos

Si te abordo, es buscando el complemento,

expreso contacto y emoción porque te admiro,

eres mujer, por ese género y razón del elemento,

veo en ti a la madre divina, a la madre eterna.

Eres el crisol y la luz, donde pretendo encontrarme,

te ayudo a que te busques, si me encuentras, te encuentras,

somos uno, indivisible, tu crees que tengo y no poseo,

solo poseo lo que a ti te falta y posees lo que aún no tengo.

Dame cavida y no tengas miedo, llénate de mi,

deja que me llene de ti...

Te exploro y me exploras, entremos en contacto,

encendamos los sentidos, miremos hacia adentro...

observemos la llama, como cambia de color,

se extiende, crece, sube, avanza, apura, se eleva,

relaja, aquieta la mente, déjate llevar, siente,

no pienses, te lo pierdes, que los pensamientos son obstáculos,

suelta tu emoción, suelta el sentimiento, suelta tu cuerpo,

la mente se aquieta, el corazón se aquieta, la energía crece,

la llama aumenta, el fuego crece...

Insúflale aire, que desborde,

nos vamos fundiendo, lo sientes,

ya no hay división, somos una sola fusión,

el ascenso crece,

en breve se producirá el fotón,

pronto habrá explosión,

la luz, la luz se habrá encendido,

fotón, eclosion,

separatidad, vacío, la nada, el todo,

la madre divina, su regazo,

el universo,

un escalón más,

te quedas ahí,

nos llevamos los dos,

gracias por compartir!



Relato de Horacio Felipe Rodríguez Porto.

Tlfs.: 976 48 73 89 / 606 58 72 33 | email: info@vivireltantra.es

Copyright © 2019 - Vivir el Tantra - Todos los derechos reservados.

Desarrollado por Innova Networks